Más que oído, más que la intuición de lo que pone a los pies a temblar, un buen DJ -adoctrina Ezequiel Dero- debe saber leer. Leer: barrer con la mirada la pista de baile, de izquierda a derecha y viceversa, sin dejar símbolo por cubrir. Leer: comprender los signos, interpretarlos y reaccionar ante ellos. Leer: aprehender la poesía que a veces surge entre las luces láser y los parlantes gritones, y responder con nuevos párrafos, con nuevos versos. En ese sentido, Dero es un excelente lector y así lo demostrará -una vez más- en Tucumán este fin de semana, cuando el club El Mollar se le abra como las páginas de un libro.
Por primera vez en esa villa veraniega, uno de los DJs más reconocidos del país presentará su último disco, “Verano 2014” -que contiene los éxitos que suenan en las radios y las discotecas del mundo-, y adelantará temas de su próximo álbum, que se editará entre marzo y abril. Junto con él llegará Sarina, su esposa, que lo antecederá en la cabina. “Todos los mensajes que me han enviado mediante Twitter y Facebook hablan maravillas del lugar, así que vamos felices”, señaló a LA GACETA.
- ¿La electrónica es una música de verano?
- No, funciona todo el año. Pasa que en esta época, al haber fiesta todos los días en los centros de veraneo, tiene más preponderancia. La gente sale a bailar o a los bares de lunes a lunes y también la escucha en las playas, entonces tiene más exposición. En cambio, durante el año se la escucha los fines de semana.
- ¿Cómo es trabajar con tu mujer? ¿Vos le enseñaste a tocar?
- Sarina tiene un estilo más tranquilo que el mío, más cantado, y nos complementamos muy bien. Ella se encarga de la primera parte, que en la jerga se conoce como el warm up, es decir que calienta la pista. Su carrera en la cabina comenzó hace un año; es instructora de una disciplina física que se llama kangoo jump y yo le grababa la música para sus clases. Un día fui a una de ellas, vi a la gente saltando al ritmo de los temas y se me ocurrió que debíamos trasladar eso a la discoteca, porque realmente me impresionó. Le insistí en que practicara con la música, así la podía involucrar en mi trabajo. Ella tiene mucha personalidad y la contagia, el combo que hacemos es muy explosivo.
- ¿Hay que conocer de música electrónica para disfrutarla?
- No, el público tiene que venir con ganas de divertirse. Si están de vacaciones y quieren pasar una noche increíble, tienen que venir. Obviamente, los amantes de la electrónica la disfrutan, pero cualquiera puede escucharla y contagiarse de la energía del resto.
- ¿DJ se nace o se hace? ¿Hay ciertas características que sí o sí debe tener un buen DJ?
- Sí. Tiene que leer la pista, leer lo que le pasa a la gente y, si bien cada uno tiene su personalidad a la hora de poner música, debe tratar de entender para dónde va la noche y generar lo mejor que pueda. Tiene que ser un entretenedor desde el primer tema hasta el final.
- ¿Qué te inspira a la hora de producir canciones?
- La pista de baile. A lo mejor, mientras tocás te das cuenta que hacer determinada cosa en la cabina genera algo interesante, que después volcás en el estudio. La pista te da la materia prima, siempre y cuando sepas leerla.
- ¿Qué es lo más estimulante de estar en una cabina?
- El contacto con el público. Cuando la gente empieza a festejar y empieza una ola que sube, sube y sube, y no tiene final. Está bueno manejar la energía: por momentos los hacés fregar contra el techo, bajás y los tenés ahí, los volvés a subir... Yo digo que es como subirse a un avión acrobático. De repente vas para arriba con todo, o para abajo con todo, después los ponés boca abajo... Es una experiencia interesante en la que se genera algo único. Cada evento es distinto al siguiente.
- Empezaste a los 13 años y hoy tenés 45, ¿cómo hacés para no cansarte?
- Porque amo lo que hago, siento pasión por esto. Aparte no tomo alcohol, no fumo, jamás me drogué, soy un tipo familiero. Mi única adicción es el contacto con el público: que llegue el fin de semana y estar con la gente es lo que realmente me da pilas para seguir. Es como que te pregunten “¿te podés cansar de comer un plato rico?”. Y no.
- ¿Se puso de moda ser DJ? Porque hay varias modelos o actrices que empezaron a hacerlo.
- No, creo que se puso de moda la música electrónica. Los DJs pasaron de estar en un costadito a ser las súper estrellas de las fiestas y, a partir de ahí, todo el mundo quiere eso. Pero hay que saber diferenciar quién hace esto porque es su pasión y quién se sube porque aprovecha el auge. Todo el mundo sabe quiénes son los que están en esto desde hace 25 años o más y quién se sube porque es una moda y a lo mejor dentro de un año no lo hará más. Pero son las reglas del juego y está perfecto.
- Sinceramente, ¿no hay resistencia entre los DJs viejos?
- En mi caso no. Cada uno tiene su público y, en definitiva, a las modelos las llevan por ser celebridades, no por lo que tocan. Es anecdótica la música que puedan poner. Están llevando al personaje en su faceta de DJ. De paso, el público aprovecha y se saca una foto. En cambio, quien me lleva a mí o a otros DJs con experiencia lo hace para que hagamos agitar a la gente, no sólo para que saquen fotos. De mí se exige otra cosa.
ACTÚA MAÑANA
• A las 22, en el Club Deportivo El Mollar, en esa localidad.